domingo, 3 de febrero de 2008

EL ECO DEL MAR


Pese al dolor,
a la rabia,
a la decepción,
al abandono,
el eco del mar
me devuelve
siempre
tu nombre.


4 comentarios:

  1. Sí, melancolía en su estado más puro... Gracias, Azpeitia :)

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  2. ¡Qué hermoso y qué cierto! ¡Tiene usted toda la razón, Esteruca!

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  3. Gracias, Anónimo, celebro que le guste. Vuelva por aquí siempre que quiera, será bienvenido.
    A ver si entre todos lo animamos a salir del anonimato. ;)
    Un abrazo

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