lunes, 3 de noviembre de 2008

EL SALTAMONTES QUE QUISO ATRAVESAR A NADO UNA PISCINA

Breve vídeo-cuento grabado en mi casa, en un día cualquiera de soporífero aburrimiento.

Aviso: ni la cámara (o sea, yo) ni el protagonista somos especialistas en estas lides, tal como se pone de manifiesto en el vídeo. Todo parecido con la realidad es la pura realidad.

Seguro que sabréis sacarle una buena moraleja a esta fábula visual. Venga, animaos. :))

Yo dejo algunas a modo de ejemplo. No os costará mucho superarlas, jejeje.

"Antes de tirarte de cabeza a la piscina, comprueba que llevas aspirinas".
"Teniendo alas para volar, no quieras nadar".

12 comentarios:

  1. hola:
    como te veo interesada en el arte te dejo un enlace a una página que te podría gustar y como muestra un artista cuya obra merece ser leída, Rafael Sarmentero, poeta:
    http://qualid.es/?id_pre=38
    un saludoo

    ResponderEliminar
  2. Gracias, Sara. La visitaré con gusto.
    Saludos

    ResponderEliminar
  3. "Ciertamente...si tienes alas para volar, no quieras nadar". És dificil ser pingüino.

    ResponderEliminar
  4. Jeje, no sé cómo tomarme eso... ;)

    ResponderEliminar
  5. Bien, debes tormartelo, como no. La lección és interesante y el juego de palabras lo sugiere. :-)Quizá la dificultad reside en aceptarse, cada uno, tal y como es.

    ResponderEliminar
  6. Exacto. Buena moraleja, Srg. Gracias por unirte al juego. :)
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  7. Me ha encantado eso de que todo parecido con la realidad es la pura realidad, así suele ocurrir a veces...

    Efectivamente a veces tomamos el camino más complicado y damos mil vueltas en lugar de ir derechos. Pero es que debe de ser nuestra naturaleza humana asi de complicada.

    Nadar en lugar de volar cuando se tienen alas.

    Un beso Esteruca

    ResponderEliminar
  8. Sí, tienes razón, Pizarr: nuestra naturaleza es complicada, o quizá tan simple que por eso lo complicamos todo...
    El problema es que no siempre vamos a encontrar alguien que nos salve a tiempo, como le pasó al saltamontes. No sé si habrá aprendido la lección o si me lo encontraré de nuevo chapoteando.
    A lo mejor estaba intentando batir un récord y yo le fastidié la marca, jejeje.

    ResponderEliminar
  9. Jajaja, eso de que estaba intentando obtener una marca y lo fastidiaste puede ser.
    Serà que por mas que nades y nades tratando de huir, siempre alguien te atraviesa en el camino...
    Un besote.

    ResponderEliminar
  10. Jejeje, está claro que cualquier acto, por simple que parezca, puede tener mil lecturas. ¡Reto conseguido!
    Besos

    ResponderEliminar
  11. Espero que finalmente te haya gustado
    De nada!!!
    Un saludoo

    ResponderEliminar
  12. Hola de nuevo, Sara. Celebro que sigas visitándome.
    Sí, me pasé por la página de Rafael. Es un autor muy interesante.
    Un abrazo

    ResponderEliminar