viernes, 21 de diciembre de 2007

QUIÉN PUDIERA

Y me pregunto cómo serás en el amor.
A qué sabrán tus besos,
tus caricias...
Quién pudiera ordenar tu cabello
dormido en la almohada,
sereno.
Vigilar tu sueño,
tu descanso.
Verte siempre así,
inocente,
pura,
rendida a un mar de blancas olas
en el que habitar noche tras noche.
Quién pudiera oír el cálido y suave aletear de mariposas
de un verso susurrado apenas.
Quién pudiera...