viernes, 28 de diciembre de 2007

SIN TÍTULO

Mis palabras,
pequeñas huérfanas
malinterpretadas,
ignoradas
hasta la saciedad,
confiaron y perdieron.
Desde este momento,
las declaro culpables
y las condeno a una pena
de silencio absoluto.
Se levanta la sesión
y se cierra el telón.
Fin de la función.



Antiguos comentarios:

NOOOOOO
No las condenes al silencio, ¿por qué han de ser culpables las palabras? La orfandad no es su culpa, el no ser bien interpretadas o ignoradas tampoco, en todo caso de quien no las entiende o no las escucha.
Enviado por marysantiago200601 03/12/07 19:07

Gracias, Mary
Las condeno por torpes, a ver si espabilan... :)
Enviado por esteruca 04/12/07 00:53