viernes, 21 de diciembre de 2007

CUÉNTAME

Cuéntame eso que te atormenta.
Eso que ahoga tu voz
y hace asomar a tus ojos
brillantes espejos rotos.
Cuéntame y seré el bálsamo que cure la herida
y alivie tu piel vencida.
Cerraré tus ojos
con mil besos amorosos.
Seré el ángel que alegre tu vida
y muera por una sonrisa.
Déjame ser la guarida
que te proteja de la tormenta.
Cuéntame lo que te pasa,
aunque te duela,
cuéntame y te diré
por qué no hay que rendirse nunca
a la melancolía de creer que no hay salida.
Por qué hay que seguir viviendo
aun cuando el corazón se niegue a ello.
Cuéntamelo y te diré,
entonces,
por qué no puedo,
por más que intente,
dejar de amarte.