viernes, 21 de diciembre de 2007

A CUPIDO TRAIDOR

¿Cómo explicar lo que mi corazón grita
y mi razón calla?
¿Cómo explicar lo que siento
sin decir nada?
¡Si tan sólo pudieras leer en mis ojos...!
Quizá todo sería más fácil.
Tal vez comprenderías este nudo
que me oprime la garganta.
Y es que me fascina tu modo de hablar.
De tu encanto no he podido escapar,
ni quiero.
De la sensibilidad que desprende tu cuerpo,
de tu forma de sonrojar
que me transporta al infinito en un segundo.
A tus ojos negros,
profundos y rasgados,
me he encadenado,
y en ellos yo me encierro.
Tu cuerpo es mi laberinto.
¡Y tan bello sería caer a tus pies...!
Tenerte tan cerca y,
sin embargo,
tan lejos.
Si pudiera enseñarte
que no es tan malo querer...,
si es de verdad.
Tocarte y por dentro llorar...
Mas sé que soñarte sólo puedo.