viernes, 21 de diciembre de 2007

UN HOMBRE SOLO



Me invade un sentimiento de ternura
al reconocer tu nombre paseando.
Desaparece el mundo que me rodea,
ahora todo lo ocupas tú.
Veo tu sonrisa cristalina
sonreírme desde el tiempo,
veo tu pelo alborotado por la brisa
y sonrío,
sonrío entre la gente que me observa
y se pregunta:
¿de qué puede reírse estando solo?
Y mientras tanto yo me alejo
con mi felicidad entrelazada,
y alguien queda preguntándose,
confuso,
de qué puede reírse un hombre solo.