lunes, 21 de enero de 2008

SIN TIEMPO

Hoy te escribo desde ningún lugar en concreto, en un día cualquiera, así que no voy a dignarme a procurarle a esta carta una estructura formal. ¿Para qué? Va a durar muy poco. Exactamente lo mismo que la anterior. Además, hace tiempo que desaparecieron los formalismos entre tú y yo. Hace tiempo que las palabras y los gestos se despojaron de sus ropajes y dejaron de significar lo que esperábamos de ellos.
Quizá fue ése mi error, consentir que fueran diluyéndose hasta dejar en desuso nuestro lenguaje secreto.
Por desgracia, no supe ver a tiempo las señales en tus ojos, no supe leer en ellos una huida desesperada hacia ninguna parte o hacia cualquier lugar, pero lejos de mí.
Quizá entonces hubiera estado a tiempo de hacer algo, y ahora no estaría escribiéndome esta ridícula misiva; porque sí, en realidad es para mí. Jamás podrá llegarte. Porque un día decidiste dejar de ser mi puerto y abandonaste el faro que guiaba mis oscuras brumas. Así, simplemente, sin acuse de recibo, renunciaste a su cuidado y su luz se fue apagando poco a poco, sin importarte que me hiciera añicos contra la rocas al acercarme a ciegas.
Y ahora te escribo, me escribo, desde esta isla baldía, sin amarre, pero debo apurarme. Ya viene, ya la veo acercarse, apenas unos segundos... No falta a su cita. Cada minuto exacto llega esa ola, inusualmente intensa, para llevarse mis palabras, aún calientes, inacabadas, y borrar de la arena, una y otra vez, todo rastro de...




Hoy te escribo desde ningún lugar en concreto, en un día cualquiera...

4 comentarios:

srgi. dijo...

A veces llega un momento en que
te haces viejo de repente
sin arrugas en la frente
pero con ganas de morir
paseando por las calles
todo tiene igual color
siento que algo hecho en falta
no se si será el ...

(Celtas cortos)

Esteruca dijo...

... amor

Gracias, Sergi... ;)

Mary dijo...

Hermosa carta, siempre arrastrada por el mar y siempre inclusa... El amor muchas veces es así incluso...

Esteruca dijo...

Sí, y aunque parece que no hay sino desesperanza en esta carta, ¿no es acaso la mayor desmostración de esperanza el hecho de escribirla una y otra vez aun sabiendo que no va a llegar nunca a su destino?
Besos