viernes, 21 de diciembre de 2007

NADA

Se me olvida tu risa.
Se me olvida y me parece que ya no soy yo,
que me falta algo muy dentro.
Se me olvida tu pelo.
Se me olvida su perfume
y me doy cuenta de que estoy solo,
abrumado.
Se me olvidan tus ojos.
¡Dios, qué oscuridad cuando olvido tus ojos...!
Ahora malvivo a tientas,
tropezando con mis penas.
Ya es mejor no seguir siendo,
si lo que se es,
es menos que nada.