viernes, 21 de diciembre de 2007

TE DOY MIL GRACIAS

Por un nuevo año de amistad,
te doy mil gracias.
Gracias por los días buenos y los malos,
porque de todos ellos aprendí.
Por los breves encuentros y los muchos desencuentros,
por las conversaciones a medias
y las confidencias,
que me acercaron más a ti.
Gracias por las sonrisas y gestos cómplices
que duran un segundo
y la vida entera.
Por la regañina,
por el consejo.
Por hacer que te sienta cerca
aunque estés lejos.
Por dejarme acompañarte en este viaje y consentir,
con infinita paciencia,
las rarezas de esta niña traviesa.
Gracias por recoger del camino,
en silencio,
los maltrechos versos de este corazón inquieto.
Por hacerme ver que cada día
puede ser especial
con sólo proponérnoslo.
Pero,
sobre todo,
te doy las gracias
por haber creído en mí,
por coger aguja e hilo
y reparar las hebras de esta amistad
que deshilaché un día,
sin querer,
de tanto tirar.
Gracias por pensar
que valía la pena seguir.